El buen tiempo ha sido el principal protagonista en mi viaje por Toscana y Umbría, organizado perfectamente por la asociación de estudiantes ESN Bologna.

Comimos y de nuevo al pullman, como llaman los italianos al autobús.
Siguiente parada del día: Perugia (Perusia). Capital de la región de Umbría, una ciudad completamente invadida por estudiantes universitarios y erasmus. Nos asignan a mi compañero granadino y a mí antes de llegar, una habitación para 8 personas en un hostal de la ciudad.

Desde la Piazza IV Novembre con el Palazzo dei Priori, la Cattedrale, y en el centro la Fontana Maggiore, hasta la Rocca Paolina -construida en 1540 por voluntad del papa Paolo III, ha representado hasta 1860 el símbolo del poder papal en la antigüa ciudad.
Tomamos para cenar un "aperitivo", famoso en toda Italia ya que tu pagas el precio de una bebida, desde una cerveza a combinados, y se te permite comer en barra libre.
Nos augurabamos una noche movidita, pero nada más lejos de la realidad, puesto que el cansancio hizo presencia y nos mermó toda gana de jaleo nocturno.
Además, a las 7 nos tuvimos que levantar para seguir con la aventura.
Una paliza para el cuerpo, pero si esto no se hace ahora con una veintena de años, ¿cuándo sino?
Articulo muy interesante, el lenguaje es rico en adjetivos y la descripcion del paisaje es optima.
ResponderEliminarUn saludo.
estaré en ambas ciudades dentro de muy pocos días... y leyendo tu descripción ya quiero estar allí!! muchas gracias
ResponderEliminarbuena vida!